Archivo de 19/02/08

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El cinismo periodístico y las patatas fritas

Febrero 19, 2008

Me he pasado el día leyendo los periódicos sin conmoción alguna, ni sobresaltos, sin angustias, ni alegría. Lo peor es que ya pocas noticias me conmueven, o sobresaltan, o angustian, o alegran, o me emocionan. Eso, es probablemente lo que en el caso de los médicos llaman la profesionalidad. Yo soy un poco más caústica. Le llamo cinismo. El cinismo periodístico llega a niveles más altos que mi propio colesterol, por eso todos los días consumo toneladas de patatas fritas periodísticas. Para mi colesterol o mi cinismo. No sé ya. Lo cierto es que las noticias me parecen, en su gran mayoría, infladas. Aquí hubiera querido escribir inventadas, pero no quiero cometer siempre el mismo error de exagerar. Digamos -con ternura vocacional- que la información está inflada. Un hecho cualquiera se produce, un canal las transmite y es noticia. Ese mismo hecho, una semana después se repite pero los canales lo ignoran, porque ese día hay muchas patatas informativas, y no es noticia. La importancia en sí del asunto es lo de menos. Lo de más, es que los periodistas, gente como yo y como otros miles de asueldados a las órdenes de los grandes grupos informativos (leáse Mediaset, Vocento, Prisa, etc) podamos convertir la violencia machista, o la muerte de una prostituta en una patata frita apetecible para todas las tallas de estómago. ¡Esa es la cuestión! Lo peor es que nos han vendido lo del Periodismo urbano, participativo, Tú periodista y otros eufemismos para definir esta información de bajo coste, este periodismo precario de verdad, de conocimientos, de profundidad, de esencias que nos imponen como dieta. Y las empresas pretenden vender más patatas fritas informativas, por lo que cada vez necesitan menos periodistas profesionales y más cocineros cínicos, despiadados que puedan remezclar la objetividad y la verdad hasta hacerla un potingue vulgar. Para esta profesión solo es imprescindible saber freír la información que escupe el teletipo. Si está caliente y cruje, los lectores masticarán el sucedáneo con ávidez, mientras piensan que qué bien informados están.

P.D Si alguien pensó que iba a escribir de la renuncia de Castro al poder, de esta jubilación atrasada se equivocaron. Castro no dejó el poder este martes 19 de febrero. Al padre cruel de todos los cubanos lo sacó del poder el tiempo, cuando hace más de un año, el cuerpo le dijo ¡Basta! Hoy todos los periódicos han cocinado comida congelada para Ud. Elija con cuidado su menú, lea la etiqueta de lo que consume. Mire, que no quiero dar consejos. Las patatas fritas provocan daños irreversibles.