
Están paseando junto a nosotros con sus vergüenzas desvergonzadamente a la intemperie; la gente no lo cree y las miran detenidamente, apretándose dentro de sus abrigos o pasan ciegos de confort en sus coches. Ellas no se inmutan bajo tantas pupilas inquistadas en sus pieles de bronce. Igor Mitoraj, el escultor polaco las hizo para que nos quedarámos igual, esculpidos de asombro, mirándolas con su inmensidad de ‘Mito perdido’. Para los que puedan mirar y quieran hacerlo. Lo ponen fácil: Se vuelven hacia el Paseo del Prado, en el sentido de las miradas. Es gratis, es rico, es perfecto, es ARTE.
Archivo de 30/03/08



