Archive for 30 julio 2008

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La olimpiada es un estorbo

julio 30, 2008

El espíritu olímpico no existe. Se perdió en algún momento, se evaporó. Desapareció. El barón de Coubertain se moriría otra vez si viera en lo que se ha convertido el deporte. En un medio para fabricar monstruos que generen dinero. Desde hace un mes los medios llevan y traen el polémico no del Fútbol club Barcelona a que uno de sus jugadores, Leo Messi, asista a los Juegos Olímpicos con su selección, la de Argentina. Laporta y compañía han reclamado con el título de propiedad en mano, entiéndase contrato, para que este atleta juegue para lo que se le paga y punto. La Olimpiada es un estorbo para los planes culé. A este jugador, que a esta altura debería llamarse Lío Messi, no deberían importarle un huevo las olímpiadas. Los Juegos Olímpicos no significan nada para los clubes, estas empresas que bien lejos del espíritu deportivo solo ven en cada fichaje, no a deportistas, sino euros que corren por el campo. Esa bronca de comadres entre los dirigentes del Barça con la Federación Argentina ha terminado hoy con la decisión de la FIFA. Los clubes están obligados a ceder a sus jugadores menores de 23 años. Es decir, si Messi hubiera tenido 24 años se hubiera quedado sin Juegos Olímpicos, a pesar de todo el bla bla bla del espíritu y el deporte sano y más del bla bla bla que ya conocemos. Me alegro por Messi, porque parecía un conejito asustado cuando le preguntaban y hasta su padre había pedido al Barça que le permitiera participar en los Juegos de Pekín. El argentino irá con su selección por esta vez. Yo no espero los Juegos por él, sino por los demás, los anónimos que no tienen ni patrocinador, los que tienen para vivir la mensualidad que les paga su comité nacional. Yo espero con ansiedad cuatro años para descubrir que existen otros deportes, además del fútbol. La sociedad entera se desintoxica del opio futbolístico que imponen los medios para disfrutar de la natación, las competiciones de remo, las carreras de atletismo, el salto con pértiga y sin ella, el ajedrez, el voleibol, y otras disciplinas deportivas fantasmas. Ya tengo mi platea reservada en casa y espero verlo todo, hasta cuando los maratonistas caigan como moscas en el clímax del esfuerzo en esa ciudad donde se respira plomo. ¡Viva el espíritu olímpico, amén!

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Rubén Blades, la chica plástica

julio 29, 2008
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Italia, el primer cumpleaños de la cinquecento

julio 26, 2008

Italia, me cuesta escribir de ti. Me duele escribir de ti y sin embargo, todos los días te pienso. Cada vez que me siento delante del ordenador pospongo este post de reproche que te debo desde hace varios años. Hoy la pústula está más enconada que cuando yo te sufría. Ahora en Italia ya se puede presumir de racismo, en voz alta sin que nadie te calle, lo certifica Berlusconi, lo aprueba Bossi y este centro izquierda inútil, que entre tanto bandazo ideológico, ha terminado por ser peor que la derecha. Cada día el horror crece en los periódicos y mi amiga milanesa dice que aún más en las calles. Los peores han convencido al resto de que los culpables son el gitano, el indigente, el gay, el extranjero. Lo que quieren es que no miremos la realidad de frente, así no nos enteramos de que la mafia es la primera potencia económica de Italia, que pronto el Ejército patrullará las calles, como en tiempos de Mussolini, que crearán una base de datos de huellas dactilares y de ADN para postular a delincuente a toda la comunidad gitana, incluidos los menores. Hoy el Gobierno de la república italiana de las bananas ha decretado el Estado de Emergencia, porque los inmigrantes están invadiendo ‘il bel paese’, pero hace solo dos días Berlusconi se autoblindó con una ley que lo protege contra todos sus procesos de corrupción y asociación mafiosa. El poder filtra su mierda en la abulia social de la que no hay cómo salir. Los políticos hablan en público con los pies encima de la mesa y el insulto listo para escupirlo sobre los que pueden ser insultados sin posibilidad de defensa. Yo mientras tanto, tatareo ‘Oh, bella ciao’ y  pienso en los que dejé de testigos por aquel lado. En estos días en que tuve que escribir la noticia de la indiferencia de los bañistas ante la muerte de dos niñas gitanas me sentí uno de esos dos cuerpos sin vida , cubierto apenas por unas toallas, mientras en la playa todos seguían como si nada hubiera pasado. Era un día perfecto para tomar el sol. El egoísmo ha vencido y los italianos hoy celebran con entusiasmo el primer cumpleaños de la nueva FIAT quiniento.

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Noche afroamericana en las carreteras

julio 23, 2008

¡Auxilio! Lo políticamente correcto se ha colado en nuestro lenguaje. En lo adelante tendremos que hilar fino con las palabras. El título de este post lo evidencia. Así debía quedar la noticia que hablaba de una jornada negra en el tráfico en España, según el razonamiento de mi jefe. La palabra negra tiene connotaciones negativas y racistas, por lo que obligó a un redactor a cambiar el títular “Noche negra en las carreteras españolas” por otro, en el que la palabreja racista y negativa no estuviera. La última vez que oí un absurdo semejante trabajaba en la televisión cubana escribiendo guiones. Mi jefe de entonces, militar para más señas, me obligó a sustituir la frase “el Señor director, Costa Gavras”, por el gran director. La palabra señor, en aquel contexto, era pequeño burguesa y por tanto, prohibida en los medios cubanos, una sociedad donde todos somos compañeros. ¿Las palabras tienen ideología? ¿Las palabras son negativas en sí mismas? No. Seguiré pensándolo para no absolutizar nada (solo el Vodka), pero son nuestras construcciones las que le otorgan a las palabras un significado dentro un todo, de un conjunto, sea una oración, un párrafo, un discurso. A espaldas de mi jefe estuvimos recreando palabras que demostraban su desatino. Desde hoy no diremos más el tiro al blanco, será tiro a la diana, pero las que se llamen así se ofenderán, así que seguiremos pensando. En Gijón no organizarán más el Festival de novela negra, desde ahora, será policíaca y punto. Para referirnos a las clásicas voces del Jazz, evitaremos decir las voces negras, porque para ese timbre peculiar e inimitable de Billie Holliday, Ella Fitzgerald y compañía afroamericana tendremos que inventarnos algo, no sea que los jefes del absurdo y el aburrimiento se enteren y nos acusen de racistas. Y lo dejo aquí, que me estoy poniendo VERDEeeeee.

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La vida al revés

julio 18, 2008

Todos los días leo las noticias, mi manía informativa compulsiva no me deja hacer otra cosa. Junto al café con leche me enveneno la jornada con una dosis masiva de absurdos. Desde que empezó el Tour de France no pasa un día sin que echen a un ciclista por doparse, generalmente, los héroes de ayer se vuelven positivos por Epo, al siguiente y todos los adjetivos pronunciados y/o escritos son sustituidos por otros que significan lo contrario. Me desarman, pero no me inmuto. En estos tiempos se cambia de opinión y deseo con demasiada facilidad. Sigo mi Tour, el informativo, porque el ciclístico lo dejo para siempre con su trampa intrínseca y su antideportivismo. Pero en otros ámbitos el tono no cambia, el despropósito y la enajenación nos persiguen. La crisis es ya crisis. Declarada y al acecho, cada minuto es como una cascada interminable de malas noticias (sobre todo si ve Telemadrid, donde solo nos queda suicidarnos votando al PP). El paro sube, las grandes empresas se declaran en bancarrota dejando al garete sus compromisos, otras, por el contrario, se deshacen de sus compromisos, antes de la quiebra y echan a la calle a cientos de sus trabajadores.

Mientras todo eso sucede la gente hace colas de tres días en medio de esa calle, adonde van a parar los desempleados, para hacerse con un teléfono de última generación que les cantará la ‘ninanana’ , cuando sus empresas los echen…para no caer en bancarrota. ¿Entendéis algo? A mí se me escurre la realidad, como el argumento de una gran película de terror, de esas en que uno llega al final sin ver al monstruo. Me ahorro los adjetivos, no quiero tener que sustituirlos mañana. No tengo tiempo, ni me sobra el sentido del humor. El justo para leer que las sexy shops llegan a los espacios publicitarios de la tele. ¡Qué coincidencia! Mientras peor vamos, se sigue sobredimensionando el sexo. Al final, tanto surrealismo nos está llevando a lo que leo, chavales que ya no pueden más de experimentar la normalidad de un orgasmo y se dedican al sexo de riesgo. El riesgo está en que mueren asfixiados, porque para alcanzar el máximo placer hacen el amor con la cabeza dentro de una bolsa plástica. Qué pena: la crisis nos lleva a comprar, el trabajo, a la calle y el sexo, a morirnos. Todo patas arriba, sin más.

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Humorismo madrileño

julio 15, 2008

En este cartel no sé quien demuestra tener más humor, si la Comunidad de Madrid que te hace esperar un año por una mamografía o por una consulta con el alergista, o el metronauta anónimo que con su boli y su atenta caligrafía le corrigió, le aumentó y le mejoró la frase oficialista.  “La Comunidad de Madrid, un gran lugar donde nacer. Donde vivir. Gracias a que contribuyes con tus impuestos tenemos los mejores servicios públicos de Europa”.  Aquí el editor se descojona y anota…¡ja, ja, ja, ja! A  Sabiendas de que Esperancita y compañía están privatizando todo el sistema sanitario público.  Para ampliar su argumentación y porque el metro no llegaba, nuestro viandante le agregó un pensamiento al ingenuo bebé de la foto. “Pobre de mí, tan pequeño y ya manipulado políticamente por Aguirre”.

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El payaso

julio 14, 2008

El payaso tiene la boca pintada con una sonrisa que le cruza el rostro de lado a lado. Parece una carcajada, pero a veces también es como una cicatriz que él amplía insistente para que nadie dude. El payaso se vanagloria de ser tan feliz que no puede ocultarlo y se lo cuenta a todos, menos a mí. Cree que lo hace por no herirme, pero en el fondo está seguro de que yo no voy a creerle. Como si la felicidad no fuera otra cosa que ver el cielo más azul que los demás. Al payaso hoy todo le ha salido cuesta abajo, así que grita más fuerte que nunca, lanza frases con gran aspaviento de su cuerpo y se sacude como si sufriera convulsiones. Se divierte y con eso divierte a los demás, que se ríen y se lo pasan la mar de bien en compañía del payaso. Pero algo le falta o quizás le sobre, o tal vez sean ambas cosas las que no basten. El payaso disfruta su paraíso feliz y sin embargo, unos pocos minutos en el día, cuando está solo ante el espejo, sin la máscara siente algo extraño; dice que es el calor y se tumba para no pensar, pero cuando intenta hacer su número perfecto no le sale. Entonces le viene insistente a la cabeza una poesía de esas que no ha podido olvidar, a pesar de que ya no le importan. Es como una ráfaga de viento que le despeina la sonrisa, solo dura un segundo volátil. El payaso piensa que es una tontería y se queda inmóvil ante el espejo hasta que pasa. Corrige el gesto de inmediato. Después sale corriendo para ponerle los acentos que le faltan a su felicidad y se suma risueño, otra vez, a su rebaño. En estos días, el payaso grita más que nadie, para que nadie sospeche que vive la otra vida, la del que ríe, la del que hace el amor como un loco, la del que grita por las calles en la madrugada. El payaso exagera la nota. En este tiempo, he intentado algunas veces hablarle, tocar su carcajada, mancharme los dedos con la pintura de su cara. No me oye, porque yo siempre estoy del otro lado del espejo.