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Maneras de despedirse

octubre 12, 2008

Es realmente una palabra fea: Despido, despedirse. Alguien se despide, porque ya no va a estar, porque se muere, porque algo se acabó y hay que dejarlo ir. Hay muchas maneras de despedirse. Unos agitan las manos o inclinan la cabeza, unos esperan bajo la lluvia, otros lloran detrás de una puerta que no abren. Por lo general se dice con una palabra corta que además casi siempre es dulce: ciao, adiós, au revoir, hasta en el áspero alemán el auf wiedersehen es un inspiración de aire sin violencia.  Sin embargo, hay un despido que es del que más se habla últimamente. Me estreno en él, es la primera vez que lo vivo, que lo cuento, aunque parece que no será la última. A uno de mis compañeros, redactor como yo, que llevaba el mismo tiempo que yo en la empresa lo han llamado para despedirlo. Pero nuestros responsables son tan torpes y malolientes  que ni siquiera puede llamársele así a esta falta de estilo para humillar a alguien.
El jefe, de izquierdas por conveniencia y progre por moda, ha esperado la llegada de su subordinado, un día normal de trabajo para informarle que fuera a Personal y que se imaginara para lo que era. Este personaje que dirige a 15 personas con corazón, pulmones, vísceras dejó que el chaval subiera hasta el patíbulo sin previo aviso. Allí, un tipo de traje y corbata le extendió un papel y le pidió que lo  firmara. Era la baja voluntaria por escaso rendimiento. Le pidieron, a mi compañero, que tenía media hora para recoger sus cosas y abandonar la redacción. En caso de negarse podían llamar a los guardias de seguridad para que se encargaran de sacarlo del edificio. Esa es la historia. Ese el modo en que las empresas se deshacen de las personas que ya no les sirven y les estorban. Son buenos, son generosos, porque podrían hacer como con los papeles del baño o los desperdicios del comedor. Podrían meter a los expelidos en un contenedor y que un camión les descargara en un basurero municipal. Después de vivir lo que he contado, ya el despedido se sentirá en su lugar.

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One comment

  1. Pues se ve que te afecto lo de tu colega de trabajo, ojala y el, que es joven, segun dices, no lo coja muy a pecho y ya este en busca de otro trabajo. La vida es asi, por suerte, cuando una puerta se cierra, al poco rato otra se abre y seguimos viviendo, tratando de no mirar atras y de olvidar las malas acciones de los seres humanos, que no son tan humanos…
    Aqui es igual, te despiden sin previo aviso y sin causa justificada y sin ninguna indemnizacion, vete a ya… bueno, tu colega va a estar bien. Saludos.



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