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La Hipocresía global y lo bueno bonito y barato del ‘made in China’

agosto 22, 2007

Esclavitud en el siglo XXILa hipocresía global de las empresas multinacionales provocaría risa, si los resultados de sus comportamientos no fueran tóxicos y peligrosos. La pasada semana la multinacional Mattel, madre de esos modelos tan educativos como Barbie, Batman y otros de los que no quiero acordarme, pero que igual son más inofensivos, despertó con la noticia de que sus personajes más famosos tienen un magnífico terminado al plomo o son defectuosos. Los representantes de Mattel pidieron disculpas, repartieron un número gratuito para atender a los clientes y además aseguraron que sus fabricantes en China estaban sujetos a todas las normativas europeas en cuanto a seguridad y otras, se refieren. Permítame, Mattel, que dude… En un país donde existe trabajo infantil (ver cuántas empresas fabrican los souvenirs de Pekín 2008 con mano de obra de menores) y trabajo esclavo (recuérdese recientemente las personas desaparecidas de sus aldeas y encontradas en una fábrica de ladrillos trabajando en condiciones de esclavitud) eso es imposible. Nadie es tan tonto para pensarlo y sin embargo, queréis hacernos creer que cuando trasladáis vuestras producciones al país asiático pensáis en calidad, seguridad y garantía de los productos y no únicamente en vuestras fabulosas ganancias . Si las normativas de la UE se cumplieran en China, sus costes de producción no serían tan insignificantes para aportar a las empresas los exagerados beneficios que ganan. Pero la UE también prefiere que los trabajadores encerrados en un sótano estén allá; en Zhengzhou, mejor que en Elche.
La economía China crece y se alimenta con la falta de escrúpulos de Mattel y de otras multinacionales a las que solo importan sus útiles. ¡A los ciudadanos, ojito con lo que compráis! Lo barato…tiene plomo y las “polly pocket” pueden terminar con todos sus imanes en el estómago de tu hija. ¡A las empresas, recordaros que no podéis engañarnos hasta el infinito… Y la deslocalización os podría pasar, más temprano que tarde, la cuenta.