Archive for 28 junio 2008

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The children’s hour

junio 28, 2008
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La publicidad sin comentarios

junio 24, 2008

No creo que merezca ningún comentario este slogan publicitario de una famosa marca de artículos y prendas deportivas. No creo que la publicidad tenga escrúpulos. Ignoro si se dan cuenta del mundo que están ayudando a construir o su contrario. No sé si solo piensan en que sus frases vendan más balones y más zapatillas o en el dinero que les va a reportar. No sé si les da lo mismo que haya millones de personas enganchadas a las drogas, gente condenada a morir de sobredosis. No sé si los publicitarios tengan alguna vez este tipo de pensamientos incómodos, pesimistas. Pensamientos que no queremos pensar. ¿Pensarán en eso los publicitarios? Los creativos geniales que tienen hijos adolescentes, hermanos camellos, tíos dependientes de la metadona y madres que tropiezan cada sábado en la acera con algún drogata en estado de shock. ¿Pensarán en eso al menos una vez en la vida o ya tan solo les importa creer lo ingeniosas que son sus dobladas ocurrencias?

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El fútbol y tú

junio 23, 2008

Cuando era pequeña me gustaba el fútbol. En general me gustan todos los deportes, pero me gustaba más el fútbol, porque mi hermano Raúl jugaba en un club con una camiseta blanca que decía PLAZA DE LA REVOLUCIÓN en el pecho. Cuando toda la familia iba a verlo jugar, lo dejaban en el banquillo. Esos días mi padre discutía inevitablemente con el entrenador, mientras mi hermano y yo mirábamos el partido con un ojillo en la pelea. Era entretenido ver ese enfrentamiento en el campo de pies contra pies que hacían malabares por controlar una pelota. De todas formas, entonces, en el fútbol no había aterrizado Victoria Beckam, ni los contratos indecentes, ni el jugar por dinero. El fútbol era mi hermano con su camiseta. Hoy el fútbol no me gusta Creo, como el escritor Orman Pamuck, que se ha convertido en el summun de los nacionalismos, del odio y la xenofobia. Uno de los productos etrellas en esta compra-venta del mercado, el circo romano del siglo XXI. Ayer, sin embargo, me olvidé de eso y nos fuimos a un bar del barrio a juntarnos con la turba que veía el partido España-Italia; tú y yo ‘tifábamos’ por equipos distintos; yo sigo de acuerdo con el novelista turco, un trío de maleducados gritaba a nuestro lado: “italianos hijosdeputas, maricones” y unas chicas guapas moneaban delante de la cámara. A pesar pesar de todo disfruté del revolcón entre el humo de los cigarrillos y ese sabor dulce que la cerveza le daba a tu boca. Me burlé de tu depre post-partido y de todo, hasta de mí misma. En realidad, es que me importaba un pepino quién ganara. Más que el fútbol, eras tú.

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Los sinónimos de ‘inmigrante’, según la UE

junio 19, 2008

Ya no basta que la cotidianidad informativa haya impuesto sus piropos para referirse a los inmigrantes: “los sinpapeles”, “los ilegales”. Pocas veces los diarios usan el sustantivo personas para hablar de los que llegan al continente sin visa, sin maleta, sin NADA. La Unión Europea ha ido más allá de las palabras: Ha aprobado la nueva directiva de retorno, como le llaman a la recién votada normativa sobre inmigración, con 367 votos a favor, 206 en contra y 109 abstenciones. La vergüenza y la decepción mayor es que los socialistas españoles se alinearon en la eurocámara con la derecha nacionalista y los populares. Las enmiendas que pedía el Bloque socialista europeo fueron rechazadas en su totalidad. Qué rara posición la de los socialistas españoles que recién ayer cuando defendían con uñas y dientes la renovación de su Gobierno tachaban al PP de racistas por proponer el contrato a los inmigrantes y otras iniciativas igual de surrealistas. Hoy es el Gobierno socialista español el que vota la línea de Sarkozy, Berlusconi y Merkel. La normativa permitirá que los inmigrantes irregulares pueden estar internados en centros de acogidas hasta 18 meses. En estos momentos, Reino Unido, Suecia, Grecia, Dinamarca, Finlandia, Estonia, Irlanda, Malta y Holanda no tienen límites de tiempos y los extranjeros sin documentación pueden estar presos de forma indefinida. Además con esta nueva normativa será posible para Europa repatriar a los extranjeros menores de edad a terceros países sin su familia, se les podrá reagrupar en sus lugares de origen con tutores que no sean familiares directos. Los inmigrantes legales no podrán traerse a un hijo mayor de 18 años, la reagrupación familiar estará casi prohibida. Los medios han hecho su parte para preparar a la opinión pública. Los políticos completan la faena. ¡Gracias a todos! finalmente lo hemos conseguido: criminal, inmigrante, delincuente, patera, bomba, inseguridad son lo mismo. Un estorbo para la grande y egoísta Europa.

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Mi Mario Benedetti

junio 17, 2008

No voy a escribir de Mario Benedetti, porque el periódico me traiga malas nuevas. No me consta que yo me haya afiliado al ministerio de los Premios, esa institución donde reparten condecoraciones y medallas mirando antes la fecha de nacimiento, para ajustarse al momento exacto de la muerte. No voy a hablar de ese poeta que llenó mi adolescencia de metáforas como el que está a punto de morir. Este no es un blog de necrológicas y porque yo no estudié medicina para entender cuan grave es el estado de salud de Benedetti. Sólo sé que le fallan sus pulmones. ¡Qué irónía! Él que tanto oxígeno ha repartido.  Voy a escribir lo que sé de él y que no es mucho, advierto. Que sus poemas fueron los únicos porros que me fumé para volar; que con sus libros apilados hice un montón de botellones de poesía, con los que me emborraché cientos de noches seguidas. Que Benedetti va a ser siempre aquel hombre de sonrisa ladeada y melancólica que un día leyó sólo para mí Chau número tres en una sala oscura repleta de gente. Era la Casa de las Américas, en La Habana y yo tenía muy poca edad para entender toda la intensidad que encierra un ‘chau’, del número que sea, pero igual lo sentí. Desde entonces, se hizo peor la dependencia y mi adicción es ya incurable. Y descubrí a Vallejo dando traspiés entre dos estrellas, a Borges, a Pessoa, a Sabines, a Girondo, a Cortázar, a Dalton, y fue el inicio de la promiscuidad poética. Es así, a pesar de todos ellos, o con todos ellos incluidos. Aunque nunca me quede con sus libros y termine regalándolos, Benedetti está en cada tiempo de pausa, siempre se queda conmigo y yo con él.

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El inútil post

junio 13, 2008

Este post no va a devolverle la vida al camionero atropellado por uno de sus compañeros en Granada. No voy a conseguir que el Euríbor baje, ni que la gasolina cueste menos. Con este post no voy a ser más feliz, ni voy a hacer que otros lo sean. No se va a resolver el problema del hambre en el mundo. Este post no va a salvar la tierra del cambio climático. Estos párrafos que escribo cada día se quedan siempre cojos de poesía, tuertos de literatura, mancos de información. Es así: ¡escribir no sirve para nada! ni para nadie. En estos días lo doy más que nunca por descontado. Y sin embargo, no lo puedo evitar, revolverme contra la pared y contra mi misma, apretarme contra la pantalla e insistir. Ya -creo- haberlo escrito al comienzo de este mensaje… Da igual, ahí va el inútil post de cada día.

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Mi gimnasio, los espejos y el placer

junio 12, 2008

Hoy ha sido el regreso a mi vida normal entre vacaciones y contracturas. No me había dado cuenta de cuanto echaba de menos a mi gimnasio. No tiene nada de especial este espacio lleno de espejos y de gente sudorosa, y sin embargo, es distinto. Los asiduos -casi todos- se besan cuando llegan (mua-mua) y cuando se van (mua-mua). La profesora es pequeña y musculosa. Rubia a lo Marilyn, pero tan fuerte como ese actor norteamericano que engulle esteroides y que todavía nos amenaza con sus películas de épica pugilística. Es simpática verla cuando va de un extremo a otro dentro de su licra minúscula echando ambientador sobre nuestras cabezas, mientras grita: ¡Aquí huele a tigre! Y los tigres , en su mayoría una comparsa de fisiculturistas inflados a pastillas y batidos energéticos, se quedan inmóviles hasta que el aroma se mezcla con la acidez del aire. Este es mi gimnasio. Hoy he regresado a su dinámica diaria, a flotar entre los tigres y su testosterona. “No te veo desde hace rato”, me dice uno. Le explico lo de la contractura y a pesar de que busco sus ojos, solo los encuentro en el espejo a mis espaldas, donde mira insistente su propia figura. Me faltaba esta atmósfera de barrio y comadreo que reina temprano en las mañanas, cuando hay solo cuatro o cinco chicos que desaparecen por turnos y de dos en dos tras la puerta del baño. Yo, observo, respiro y pedaleo. Pectorales, biceps, estoy a punto de pasar a los abdominales, cuando sale ajustándose el chándal; él otro se incorpora tres segundos después duchado; se aleja hacia la puerta de salida dejando una estela de perfume caro. “Adiós chicas”, grita a los presentes, “bye, bye Martha”, le dice con un humor envidiable a un barbudo que usa un ajustado pantaloncito naranja. ¿Qué pasará detrás de la puerta del baño de los chicos? Mi imaginación mantiene el suspenso para que yo pueda soportar esta agonía de las repeticiones, del músculo que se resiste al ejercicio. La curiosidad puede más que mi constancia. Termino mi sesión con el ritual: dos besos a la profe. Y sé que voy a regresar mañana, a este lugar donde el placer se refleja en los espejos.